Los cardiólogos avalan la práctica del golf como hábito saludable

José Antonio García Donaire, estrecho colaborador de la RFEG en la difusión de los valores y beneficios del deporte del golf en el conjunto de la sociedad española, ejerció de maestro de ceremonias, resaltando en su primera intervención que “la Organización Mundial de la Salud (OMS) define salud como ‘bienestar físico, psíquico y social’, tres conceptos que están muy presentes en el golf, un deporte con 55 millones de practicantes en todo el mundo entre los que se encuentra un número significativo de gente mayor. El sedentarismo y los malos hábitos alimentarios son dos de las principales causas de muerte y contribuyen a llegar en peores condiciones a los años finales de nuestra vida. De ahí que sea tan importante disfrutar de un deporte que podamos practicar durante muchos años, como el golf”.

“La tendencia es imparable –continuó José Antonio García Donaire–, cada vez vivimos más tiempo, y por eso hay que cuidarse y hacer deporte continuamente. Es preciso adquirir buenos hábitos desde el principio y desarrollarlos a lo largo de la vida. En este sentido, el golf es una actividad beneficiosa, incluso para personas que han tenido problemas cardiacos, y contribuye a elevar la esperanza de vida”.

Por su parte, Feliciano Pérez, Profesor y Cardiólogo del Hospital Universitario Gregorio Marañón, destacó que “somos responsables de nuestra propia salud. Nuestro entorno, nuestra forma de vivir determinan en gran medida nuestro estado físico y mental. Existen evidencias científicas de que el deporte contribuye incluso a regenerar precursores de enfermedades, por lo que la práctica deportiva está más que recomendada. En este sentido, el golf, por sus características, engloba una serie de beneficios que se incrementan incluso en la franja de edad, ya más maduros, donde se concentran las enfermedades. La actividad física que precisa y la sociabilidad que promueve son aspectos saludables a tener muy en cuenta”.

A continuación, Araceli Boraita, Jefa del Servicio de Cardiología del Centro Médico del Deporte, diferenció entre la salud de los deportistas de alto nivel “que es muy buena, mucho mejor que hace años gracias a los programas de seguimiento que se realizan desde hace tiempo” y la salud de los deportistas aficionados “que no tienen ese control al milímetro de los profesionales. Por eso hay que distinguir entre la alta competición y el resto”.

“Desde la Asociación Española de Cardiología –dijo Araceli Boraita– se considera al golf como una actividad de baja exigencia cardiovascular, lo que sin embargo permite a mucha gente practicarlo. En este sentido, los beneficios del golf no solo se circunscriben al ámbito cardiovascular, sino que se amplían a cuestiones relacionadas con la coordinación, el metabolismo, la hipertensión“.

“El golf incide en la felicidad y, por tanto, en la salud” 

En su turno de intervención, Juan Antonio Corbalán, ex deportista de élite y Director del Servicio de Medicina y Ciencias de la Actividad Física Vithas Internacional, aseguró que “el golf es un deporte fenomenal en la edad adulta. Cuando se es niño o adolescente, el golf, desde el punto de vista saludable, debe ser algo complementario, ya que los pequeños necesitan un ejercicio más aerodinámico, de fondo, de potencia. No obstante, un buen genoma se puede estropear con malos hábitos, así que hay que hacer un esfuerzo para transmitir que el golf es un deporte que se puede practicar a cualquier edad, que es una actividad que incide en la felicidad y, por ello, en la salud”.

En esta misma línea, Ricardo Ortega, Doctor en Medicina General y Cirugía, y especialista en Educación Física, apoyó la idea de que “en el golf, el ejercicio aeróbico es estupendo. La intensidad del esfuerzo es diferente en unos jugadores que en otros. No es lo mismo ir paseando que hacer los hoyos más rápido. Cuanta más intensidad hagamos, dentro de la normalidad, mayores beneficios para la salud tendremos. Por ello es fundamental jugar andando y tirando del carro si es posible”.

Seguidamente, Felipe Hernández, Codirector del Departamento de Cardiología y Cirugía Cardiaca de la Clínica Universitaria de Navarra, centró su intervención en destacar las bondades de la actividad física en general y del golf en particular para personas que incluso han atravesado por problemas cardiacos severos. “Es preciso recalcar una y otra vez que, con el control médico adecuado, es muy beneficioso hacer ejercicio, pasear, realizar actividades aeróbicas suaves. El golf entronca a la perfección en esta idea porque es una alternativa que, además de proveer de eso, promueve la socialización, algo fundamental para recuperarse de cualquier dolencia”.

Iván J. Núñez, cardiólogo especialista en Hemodinámica Vascular del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS) de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, destacó que “esta iniciativa es muy importante para hacer llegar a la sociedad la necesidad de hacer deporte por sus beneficios para la salud. El golf es una actividad muy positiva para todos los públicos por sus especiales peculiaridades, que favorecen la estabilidad física, psíquica y social. Es preciso resaltar los beneficios económicos que genera a la Seguridad Social. Es mejor hacer deporte y prevenir enfermedades que tomar pastillas”.

En la penúltima intervención, Roberto Gómez, con puesto de responsabilidad en el SAMUR, subrayó que “es vital tomar conciencia de lo importante que es tener desfibriladores en los clubes de golf y que los trabajadores sepan manejarlos. Estos aparatos salvan vidas, también en los campos de golf. Asimismo, hay que insistir a los clubes para que las salidas de evacuación estén bien situadas y se visualicen claramente” antes de adherirse a la opinión generalizada de que el golf es una actividad deportiva saludable, especialmente a partir de determinada edad.

Por último, Juan Carlos Salinas reconoció que prescribe, desde el Centro de Salud donde trabaja, “hacer deporte con asiduidad en general y el golf en particular. Por si fuera poco, es un deporte que permite practicarlo con hijos e incluso nietos, una gran ventaja desde el punto de vista de la socialización y, por ello, para beneficio de la salud, un aspecto que es inviable en la gran mayoría de disciplinas deportivas”.

*Datos ofrecidos por la Fundación Española del Corazón.